El espíritu de Franco reside en la bandera, dejémoslo marchar

Han contaminado tanto la bandera de España, que cada vez son más los que antes la estimaban y ahora reniegan de ella.

Antes era la bandera de tu país, la veias con ilusión.
Ahora sigue siéndolo, pero esa ilusión ha ido desapareciendo.

Los políticos han envuelto en ella su corrupción, utilizándola para ocultar tras de sí sus miserias.
También para atacar a los catalanes que buscan la votación en un referéndum sobre Independencia, y que sea no lo que ellos desean, sino lo que la mayoria catalana decida.

Pero no les dejan, los golpean, les quitan las urnas y los meten en prisión.
Esa es la España que refleja la bandera, una España represiva, cromañónica y fascista.

Los fachas, los agresivos, y los nazis la llevan ahora con orgullo, si, pero sólo ellos y algún despistado que no sabe ni en que turno se encuentra, si de mañana, tarde o noche.

Pero sólo la empuñan ellos, las Fuerzas del «Orden», el que se cree que por tener algo más de dinero que la media ha de llevarla aunque sea en el cambio de marchas del coche para vacilar de su PePería, el despistado de turno y quienes celebran el gol de la selección mientras saquean impunemente las arcas de su país.

La mayoría de gente pensante va dándose cuenta de esto, de quienes son los que han hecho suya la bandera, se la han apropiado, la han secuestrado, han tapado con ella sus miserias y la han dejado repleta de heces.

Han conseguido que para muchos, lamentablemente apeste.

Vemos muchas banderas en el balcón, pero no son nada en comparación con todos los balcones donde no la cuelgan. Vemos gente con la bandera en la mano por el país, pero son muy pocos en comparación con los que no la llevan. Cada vez le cuesta más a un español llevar la bandera sin sentirse un nazi, un Neandertal, un enfermo, un manipulado, o un facha.

No hay vuelta atrás, la bandera ha sido contaminada.

Ya podemos lavarla o comprarla nueva que no hay manera… huele a cloaca.
¿Solución? Cambiar sus colores, que deje de ser amarilla y roja.
Que pase a ser más fresca, amarilla, roja, y morada.

No necesitamos reyes que no permiten siquiera ser investigados en sus corruptelas.
No hacen falta reyes a los que nadie votó para serlo.

No queremos reyes que no aparecen a decir públicamente a su amigos de la eléctrica que se han pasado de la raya con sus abusivos precios y su afán por enriquecerse a costa del amargor de las familias españolas. Reyes que permiten, consienten y hasta parezcan cómplices de estas sangrías al pueblo.

No sólo la bandera, también España… ha de ser Republicana.

Nadie debe instaurar esto a la fuerza, como somos demócratas, exijamos un referéndum al pueblo.
Todos podrán votar, toda España, y que sea lo que la mayoría decida.
Sólo un nido de corruptos fascistas instalado en las Instituciones, se negaría a realizar dicho referéndum para dejar que se exprese y decida el pueblo.

Si esto sucede, no sólo la bandera está contaminada y huele mal, sino toda aquella Casta que pretenda evitar a las personas utilizar las urnas, impidiendo una Democracia Real.

Si la bandera contaminada cambia por otra más libre y saludable… ya no saldrán los nazis, ni los fachas a ondearla, sólo de verla huirán despavoridos como alma que lleva el diablo. Ya no podrán los corruptos envolverse en su tela, ni tapar con ella las entradas o salidas de sus cloacas, porque la bandera  republicana dice adiós a todas sus trampas, sus engaños, sus saqueos y las desgracias.

Esto anunciará la derrota del fascismo en España, y saldrá la buena gente a empuñarla.
Siendo la inmensa mayoría de españoles los que recuperen la ilusión en su país, en sus instituciones y en su bandera.

Y colorín colorado…